Unidad 2 Sesión 5 Actividad 2. Análisis y abstracción de información
Sesión 5 Actividad 2. Análisis
y abstracción de información
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Alimentación en niños de 0 a 2 años
Marco teórico
Antecedentes del tema
Una alimentación saludable es
una condición decisiva para reducir la malnutrición en todas sus formas, así
como un elemento fundamental para reducir las tasas de sobrepeso y obesidad. (FAO y OPS, 2017) .
Por tal motivo la carencia de
micronutrientes, entendida como el déficit de vitaminas y minerales, junto con
la reducción de la desnutrición, el sobrepeso y la obesidad, es otro de los
grandes desafíos regionales. Denominada también como “hambre oculta”, tiene
serias implicancias en la salud y el desarrollo físico y cognitivo, con efectos
directos en la calidad de vida de las personas. Entre las que se encuentra la
anemia que, a raíz de la deficiencia de hierro o producto del desarrollo de
algunas enfermedades, es una de las problemáticas nutricionales que supone
riesgos más significativos sobre la salud, particularmente cuando esta
situación se da durante el embarazo, ya que, en esas circunstancias, se
constituye en un factor de riesgo de muerte materna y de bajo peso al nacer. (FAO y OPS, 2017)
Un estudio realizado por (Reboso Perez, Cabrera
Núñez, Pita Rodríguez, & Jiménez Acosta, 2005) analizo la
prevalencia de anemia por deficiencia de hierro en niños de 12 a 24 meses y
escolares de 6 a 12 años de la ciudad de Guantánamo Cuba, donde menciona que
para combatir esta deficiencia se hace necesario incrementar la fortificación
de alimentos dirigidos en estas edades, como realizar actividades de educación
nutricional, así como mejorar los patrones de alimentación ricos en hierro.
Por otro lado (Reyes Morales, Gonzalez
Unzaga, Jimenez, & Uribe Carvajal, 2016) realizaron un
monitoreo en 16 guarderías
pertenecientes al Instituto Mexicano del Seguro Social en un lapso de 12 meses
donde se determinaron cambios en alimentación y actividad física, tomando en cuenta la disponibilidad en el hogar por
tipo de alimentos y estilos maternos de alimentación entre niños de 6 y 12
meses. Se
observó la reducción de disponibilidad en el hogar de algunos alimentos no recomendados
y una mayor actividad física en el grupo de intervención de guardería. La
mejora en actividad física puede tener efecto en el largo plazo; se requieren estrategias
innovadoras que involucren y que modifiquen las conductas alimentarias que
existen en los grupos familiares para evitar factores de riesgo para obesidad
en las familias.
La manera de alimentación adquirida por el lactante, son centrales para
el crecimiento y desarrollo, así como para la disminución de diversas
enfermedades crónicas, pueden alterar además la preferencias alimentarias en
otras edades, obesidad, alergias y otras enfermedades asociadas a la nutrición,
han pasado a ser uno de los problemas más importantes a nivel internacional. (Castillo
Durán , Balboa C, Torrejón S, Bascuñán G, & Uauy D, 2013) .
La edad preescolar es actualmente
reconocida como una etapa crítica para la obtención de los máximos beneficios
en la promoción de la salud y la prevención de enfermedades como obesidad y
desnutrición, las cuales podrían ser causantes de desencadenar mayores
malestares crónicos. Se considera a la infancia
temprana como una etapa prioritaria para las acciones que promueven su
desarrollo saludable, entre las que la actividad física y la alimentación son
centrales. (Reyes Morales, Gonzalez Unzaga, Jimenez, & Uribe
Carvajal, 2016) .
Bases teóricas
Las necesidades nutricionales
de los infantes son altas para sostener su rápido crecimiento. Se recomienda la
lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida, la cual no
solo satisface las necesidades nutricionales de los bebés, sino que también
proporciona inmunidad, permite a los niños regular su consumo y experimentar la
alimentación temprana en el contexto de una relación que nutre su desarrollo;
adicional mente, la lactancia se ha asociado con la reducción de la obesidad y
otras enfermedades crónicas. (Black & Creed Kanashiro, 2012) .
El primer año de vida está marcado por un crecimiento rápido y altos requerimientos nutricionales. Como las habilidades orales, motoras y digestivas en los niños maduran, su dieta y comportamiento alimentario atraviesan por grandes transiciones. Ellos pasan de una dieta de leche materna o una dieta basada en leche artificial a los alimentos complementarios y, finalmente, a la dieta familiar.
En el año 2001 la Organización Mundial
de la Salud definió la alimentación complementaria como todo aquel alimento
líquido o sólido diferente de la leche materna que se introduce en la dieta del
niño, incluyendo las fórmulas lácteas infantiles. (OMS, 2001)
Se dice que una alimentación complementaria
debe aportar una densidad energética no inferior a la aportada a través de la
leche materna. Su densidad energética en nuestro medio debiera estar entre 65 y
70 Kcal/100g. En su conjunto (2 papillas) no deben aportar más del 50% del
aporte diario de energía. (Castillo Durán , Balboa
C, Torrejón S, Bascuñán G, & Uauy D, 2013) .
Es sabido que la alimentación durante los primeros 24 meses de vida es un
factor determinante sobre la salud y desarrollo a corto, mediano y largo plazo.
La investigación sobre los efectos es complicada debido a las prácticas
alimentarias, en consecuencia a la evidencia obtenida se recomienda que la
lactancia materna deba ser acompañada en conjunto a la introducción de la alimentación
complementaria. Las dietas veganas sólo deben usarse bajo una estricta vigilancia
médica y supervisión dietética, para asegurarse de que el bebé reciba un
suministro adecuada de vitamina B 12 , Vitamina D, hierro, zinc, ácido fólico,
ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga n-3, proteínas, y calcio. (Cuadros Mendoza , Vichido Luna, Montijo Barrios, Zárate
Mondragón , Candela León , & Cervanttes Bustamante, 2017) .



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